Mi camino con Comunicación Noviolenta (CNV) comenzó a principios de la pandemia de 2020, cuando lidiaba con la intensidad emocional de la crianza mientras apoyaba el aprendizaje en casa de mis hijos. Sintiendo una oleada de compasión y anhelando una forma más compasiva de relacionarme, descubrí Marshall Rosenbergdurante una clase de crianza. Ese momento transformó algo en mí. Lo que comenzó como una búsqueda de herramientas para la crianza se convirtió gradualmente en un camino de vida basado en la empatía, la autenticidad y una profunda conexión humana.
Con el tiempo, la CNV se convirtió en la base de mi crianza, mi enseñanza y mi crecimiento personal. Pasé del control a la conexión en mi relación con mis hijos; además, comencé a escuchar mis propias voces interiores con curiosidad y compasión. A través de la práctica constante, experimenté cómo la presencia y la empatía pueden suavizar incluso los momentos más dolorosos, tanto a nivel personal como en mis relaciones.
A medida que profundizaba en la integración de este trabajo, comencé a compartirlo con otros ofreciendo talleres, grupos de práctica y sesiones de coaching en inglés y chino. Con mi formación bilingüe y bicultural, me sentí atraída a hacer que la Comunicación No Violenta (CNV) fuera accesible y relevante para las comunidades de habla china, especialmente de maneras que honren tanto la esencia de la CNV como los matices culturales que dan forma a cómo expresamos las emociones y nos relacionamos.
Mi enseñanza se centra en la crianza, la educación, la sanación interior y la resolución de conflictos. Me encanta apoyar a los padres que desean criar hijos emocionalmente inteligentes y con motivación intrínseca; jóvenes que puedan mantenerse conectados con su poder auténtico mientras cuidan de los demás.
Como practicante de mindfulness y conexión con el cuerpo desde hace mucho tiempo, incorporo de forma natural prácticas basadas en la presencia en mi facilitación. Mis talleres suelen describirse como espacios cálidos, seguros e intuitivos donde las personas se sienten seguras para ser ellas mismas, ya sea en silencio, con vulnerabilidad o resistencia. Suelo integrar la respiración, la quietud, la narración de historias y la reflexión, invitando no solo a aprender la CNV, sino a vivirla.
Lo que más quiero que la gente sepa es que no enseño desde la perfección. Enseño desde la experiencia vivida, mis luchas, mis áreas de crecimiento y mi continuo camino de regreso a la plenitud. Mi intención no es ofrecer respuestas, sino acompañar a otros en el camino de la conexión consigo mismos, con los demás y con la vida.
Si anhelas una conexión más profunda, una comunicación más compasiva o una nueva forma de afrontar los conflictos con respeto, te invito cordialmente a explorar este camino conmigo.