Rhonda Freeman cree que el cambio social es posible y se produce persona a persona. Ella transforma la cultura corporativa practicando Comunicación Noviolenta (CNV) en su lugar de trabajo y en su comunidad de vivienda compartida. Para ella, el cambio social es como una piedrecita que cae en un estanque. Podemos ver dónde generamos un cambio, pero después de un tiempo no percibimos hasta dónde se extienden esos cambios. Rhonda se centra en ofrecer programas de verano de dos semanas para adolescentes (SPEAK*Teens) y en continuar la labor de Robert Gonzales.