En mi experiencia, la CNV ayuda a dar cabida al duelo, el dolor, la alegría, el humor y la individualidad de forma responsable y consciente. Para mí, muchas cosas han cambiado desde que aprendí sobre la CNV: experimento conflictos con mucha menos frecuencia. Y si los tengo, ya casi nunca los evito, porque ahora confío en que pueden desencadenar cambios que embellecen la vida.
Actualmente, como formador/a , comparto mi entusiasmo por la CNV en talleres y cursos. Acompaño a personas en encuentros individuales a través de conflictos internos y externos, en su desarrollo como pareja, familia, equipo o comunidad. Para mí, acompañar significa crear un espacio para lo que impulsa a mi compañero/a/grupo. Con empatía, experiencia y metodología, ayudo a profundizar, a cambiar de perspectiva y a encontrar comprensión y paz.
Mi imagen es: las mejores soluciones surgen de nuestro interior, cuando experimentamos resonancia y apoyo, y así encontramos más claridad y apertura. Para eso estoy aquí.