Por casualidad, me encontré en una introducción a la CNV en 2013. Ese curso plantó una valiosa semilla en mí y vislumbré el tesoro que necesitaba desenterrar. Descubrí la simultaneidad de emociones, necesidades y valores en mí y entre los seres humanos, y los recursos que surgen de esta diversidad.
Al principio, me resultó muy útil mantenerme cerca de la estructura y el modelo de la CNV formal. Estaba, y sigo estando, tan acostumbrado a comprender cosas nuevas intelectualmente y, sobre todo, por mi cuenta, que disfruté, y sigo disfrutando, de este enfoque diferente: experimentar las perspectivas con todo mi ser en comunidad, dejando que las adquiriésemos se arraigasen en mi interior y se extendieran desde allí en forma de confianza.
Desde que comencé mi trayectoria con la CNV, he recibido apoyo y me he integrado en un grupo de personas con ideas afines, y agradezco los muchos encuentros enriquecedores que he tenido en la comunidad de la CNV. Me encanta trabajar como formador/a y también integro la CNV en mi trabajo como mediador/a y coach.