Me llamo Hernán de Jesús Aguilar Medina. Nací en la Ciudad de México el 2 de enero de 1956. Tengo formación profesional como actuario por la Facultad de Ciencias de la UNAM. Soy padre, junto con Rosalía Castañeda, quien estudió Filosofía y es terapeuta con varios diplomas. Tenemos dos hijos: Santiago, de 35 años, quien trabaja con migrantes y refugiados en Guadalajara, y Edith, de 33 años, quien trabaja con niñas y adolescentes que han sufrido abuso.
Entre 2008 y 2010, mi esposa y yo experimentamos una crisis matrimonial debido a nuestro estilo de comunicación. Aunque me percibía como una persona no violenta cuando mi esposa me dio un folleto sobre la violencia y luego me entregó el libro de Marshall Rosenberg" Comunicación Noviolenta : Un Lenguaje de Vida", me di cuenta de lo violento que era conmigo mismo y con las personas que más quería: mi esposa y mis hijos. Recuerdo haber llorado mucho al darme cuenta de la violencia pasiva que sirve de "incentivo" a la violencia física, algo que todos conocemos por las noticias.
Después de leer el libro, quise vivir en Comunicación Noviolenta (CNV), así que busqué lugares para practicar la CNV durante esos años. Encontré un lugar, tomé el curso de CNV y me prometieron sesiones prácticas que nunca se materializaron. No fue hasta que encontré al formador/a certificado, Antonio Kuri, que retomé el taller, y fue tan bueno que tuve la alegría de que toda mi familia participara en la CNV.
Así fue como comencé a practicar la CNV y a asistir a talleres y cursos, como el Intensive International Formación (IIT), y fue en septiembre de 2019 que me inscribí para buscar la certificación como Formador/a por el Centro de Comunicación Noviolenta (CNVC).
Durante este tiempo, he sido facilitadora y cofacilitada en diversos talleres, incluyendo Básico, Avanzado I, Avanzado II y temas selectos de CNV. Lo he hecho en escuelas, parroquias, centros de rehabilitación para mujeres y en más de 60 talleres vía Zoom desde marzo de 2020. He tenido la oportunidad de conocer a personas de casi toda América hispanohablante, España y Polonia.
Mi mayor deseo es vivir la CNV en cada momento de mi vida y poder transmitirla al mayor número de personas posible. Así como antes estaba desconectado de la vida y ahora soy consciente de mis sentimientos y necesidades, quiero conectar con otras personas y contribuir a crear un mundo menos violento e intentar cambiar las estructuras sociales violentas en las que vivimos hoy.