Hace muchos años, emprendí un largo camino hacia una mayor compasión y valentía, empezando por mí misma. De alguna manera, nunca perdí la sensibilidad infantil hacia la desigualdad. Me impulsaba el deseo de crear condiciones para la resolución pacífica de problemas y para establecer vínculos estrechos con los demás, basados en la honestidad y el respeto mutuo.
Cuando conocí Comunicación Noviolenta (CNV), me embarqué con entusiasmo en el camino de aprender a desarrollar paso a paso en mi vida diaria aquello que todos anhelamos en lo más profundo de nuestro corazón.
La CNV me ayudó a encontrar mi voz y las herramientas para crear comunidades que se desarrollan de forma consciente. Estoy muy agradecida al destino por haber tenido la oportunidad de aprender e inspirarme en Marshall y Nada Ignatovic Savic.