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Carolina Izquierdo Amaruch retrato

Carolina Izquierdo Amaruch

Formador/a desde 2023

Habla inglés, catalán y español
Current Country: Spain
País de origen: España

Tanto los mayores como mis compañeros de clase me llamaban Mafalda, y recuerdo que me preguntaba por qué muchas cosas, sobre todo el sufrimiento humano y el planeta. En aquel entonces, ella dijo que quería ser psicóloga o masajista, y yo también sabía que quería ayudar a las mujeres. Parecía que, de alguna manera, ya sabía cuál sería mi destino. Desde niña he vibrado con el feminismo.

En un momento dado, cuando tuve que elegir una carrera, elegí la Magisterio con la idea de que la Educación era muy importante. Más tarde, estudié Antropología para comprender un poco más el mundo y seguir buscando los porqués. Allí me encontré con las lecturas de Casilda Rodrigáñez, que me abrieron los ojos y el corazón, y me mostraron hacia dónde me llevaría mi camino personal y profesional.

Entre otras cosas, quería ser partera. Asistí a talleres, leí libros, amigos queridos me invitaron a los partos de sus hijos y fui a México a aprender partería con Angelina Martínez. Empecé a bailar danza oriental para liberar mi pelvis y a conectar con mi cuerpo olvidado. Casilda habló de Wilhelm Reich y me impactó, dejándome con ganas de saber más.

Mientras tanto, asistí a diferentes talleres, participé en varias colaboraciones y, como por una coincidencia mágica (señales), lo personal me llevó a Diafreo, donde encontré la mayoría de las respuestas que buscaba. Aprendí mucho sobre mí misma, sobre el cuerpo, sobre la salud y sobre las emociones, y pude vivir en mi propio ser lo que Casilda explicaba en sus libros.

Tras un primer año con el proceso Diafreo, decidí formarme como facilitadora y tuve la gran suerte de poder hacerlo con Malén Cirerol, alumna directa de Françoise Mézières y Thérèse Bertherat, y cocreadora de Diafreo. Pero, sobre todo, una mujer humilde y cariñosa, increíblemente generosa y humana, y una fuente inagotable de sabiduría.

Esta formación supuso, además del aprendizaje del método -y el encuentro con las bases teóricas de Reich, Lowen y Mézières, así como la parte humanista del acompañamiento de Carl Rogers- un profundo proceso personal, imprescindible para poder acompañar a otras personas en su evolución.

En formación de Diafreo nos recomendaron el libro de Marshall Rosenberg, creador de Comunicación Noviolenta , y luego de ver a una querida amiga cambiar su forma de expresarse, decidí leer el libro y supe que el camino continuaba ahí, para apoyar mi propio proceso y poder acompañar de una manera más profunda y conectada.

Creo que la incapacidad de hacer lo que queremos y transformar nuestras vidas, además del contexto inhumano en el que vivimos, se basa en nuestra dificultad para experimentar el duelo y nuestros patrones de adicción. Por eso, mi deseo es que poco a poco puedas superarlos para ser más LIBRE y CONSCIENTE.

Lenguaje principal Formador/a

Tanto los mayores como los compañeros del cole me llamaban Mafalda y me recuerdo preguntándome el porqué de muchas cosas, sobre todo del sufrimiento humano y del planeta. Por aquel entonces decía que quería ser psicóloga o masajista, y también sabía que quería ayudar a las mujeres, parecía que de alguna manera, ya sabía cuál sería mi destino. Desde muy niña he vibrado con el feminismo.

En un momento dado en que había que elegir carrera, elegí Magisterio con la idea de que la Educación era muy importante. Después hice Antropología para entender un poco más el mundo y seguir buscando los porqués.

Aquí me encontré con las lecturas de Casilda Rodrigáñez que me abrieron los ojos y el corazón, y me señalaron por dónde iba a discurrir mi camino personal y profesional.

Entre otras cosas quise ser comadrona, fui a talleres, leí libros, fui invitada por amigas queridas a los nacimientos de sus hijos, me fui a México a aprender partería con Angelina Martínez. Empecé a bailar danza oriental para liberar mi pelvis, empecé a conectar con mi olvidado cuerpo. Casilda hablaba de Wilhem Reich y me impactó, dejándome con ganas de saber más.

Mientras tanto, recibí diferentes talleres, hice varias colaboraciones, y entonces, como una casualidad mágica (señales) lo personal acabó llevándome a la Diafreo, donde encontré la mayoría de respuestas que buscaba. Aprendí muchas cosas de mí misma, del cuerpo, de la salud y de las emociones y pude vivir en mi propio ser lo que Casilda explicaba en sus libros.

Tras un primer año de proceso en Diafreo, tomé la decisión de formarme como facilitadora y tuve la gran suerte de poder hacerlo con Malén Cirerol, alumna directa de Françoise Mézières y Thérèse Bertherat, y co-creadora de la Diafreo. Pero sobre todo una mujer humilde y amorosa, increíblemente generosa y humana, y un pozo de sabiduría inagotable.

Esta formación supuso, además del aprendizaje del método -y el encuentro con las bases teóricas de Reich, Lowen y Mézières, así como la parte de acompañamiento humanista de Carl Rogers– un proceso personal profundo, indispensable para poder acompañar a otras personas en su evolución.

En la formación de Diafreo nos recomendaron el libro de Marshall Rosenberg, creador de la Comunicación NoViolenta, y después de ver a una querida amiga cambiar su manera de expresarse, decidí leer el libro y supe que el camino continuaba por ahí, para apoyar mi propio proceso y poder acompañar de una manera más profunda y conectada.

Creo que la incapacidad para hacer lo que queremos y transformar nuestras vidas, además del contexto inhumano en el que vivimos, se apoya en nuestra dificultad para vivir el duelo y en nuestros patrones de adicción. Por eso mi deseo es que poco a poco puedas ir atravesándolos para ser más LIBRE y CONSCIENTE.

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FORMACIÓN FOCUS:

  • Resolución de conflictos
  • Mente-Cuerpo-Espíritu

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