De niño, solía pasarme días jugando con kits de construcción. Estaba completamente absorto en ello. A los diecinueve años, cambié esos kits por unas armónicas con las que ahora toco blues. Con la armónica puedo expresarme perfectamente; sin este instrumento me resulta bastante difícil. Para mí, Comunicación Noviolenta (CNV) es también una especie de herramienta con la que puedo decir lo que es importante para mí y escuchar lo que piensan los demás.
Durante cuatro años viví en un centro budista en Francia. Allí conocí las ideas de Marshall Rosenberg. A principios de 2006 lo conocí en Suiza para una formación. En 2007 regresé a Leiden y di mi primera formaciónen el Centro para Comunicación Noviolenta (CNVC) formador/a formación en Phoenix en Utrecht.
Hasta el día de hoy imparto formación y mentoría. Disfruto mucho del contacto genuino y la apertura. Me alegra poder compartir lo que he aprendido con los demás. Además, soy instructor y maestro de meditación afiliado a Shambhala International.