Anna Garbacz es psicóloga del desarrollo y practica Comunicación Noviolenta (CNV) desde 2009. Su primera maestra y amiga entre los coaches de CNV es Eva Rambala, colaboradora cercana de Marshall Rosenberg. «Eva me mostró el poder sanador de la empatía», reflexiona Anna. «Me enseñó que se puede lograr una comprensión profunda y una cooperación satisfactoria independientemente de las diferencias en la percepción de la realidad, las opiniones, los puntos de vista o la religión».
La mediación CNV es la pasión de Anna. Ha completado el Curso Intensivo de Mediación del Centro de Comunicación Noviolenta (CNVC) tres veces y dio sus primeros pasos como mediadora en Inglaterra, en la Fundación de Mediadores Sociales, abordando conflictos vecinales y familiares. En el Reino Unido, continuó sus estudios de CNV y conoció a su futura asesora, Gina Lawrie, quien quedó fascinada con las Pistas de Baile de CNV. Gina me ha enseñado a expresarme con claridad y dignidad, y las Pistas de Baile de CNV me facilitan el aprendizaje de diversos procesos de CNV, como la empatía, la expresión personal, la negación y la toma de decisiones.
“Actualmente, mi guía indiscutible en el mundo de Comunicación Noviolenta es el formador/a con quien paso la mayor parte del tiempo, el Padre Christlin Rajendram, formador/a de CNV, jesuita y amigo de Marshall Rosenberg”, dice Anna. “Me ayudó a integrar la comprensión de la comunicación noviolenta con la fe cristiana. Como fundador de la Casa de la Paz, un orfanato en la Sri Lanka de posguerra, es una fuente de inspiración para mí, entre otros, en mi relación con los niños”.