De 2009 a 2017, formé parte de un colectivo que gestionaba un espacio comunitario en Rochester, Nueva York, ofreciendo una plataforma para activistas, artistas y miembros de la comunidad para impulsar el cambio social. En medio de la aventura y el entusiasmo de nuevas colaboraciones, también enfrentamos conflictos complejos. Como parte de los esfuerzos para abordar estas tensiones, asistí a un taller sobre Círculos Restaurativos, un modelo comunitario de resolución de conflictos basado en Comunicación Noviolenta (CNV). La experiencia me impactó profundamente.
El taller me abrió el corazón a nuevas perspectivas sobre el comportamiento humano, el conflicto y los sistemas de dominación, a la vez que desafiaba mis propios prejuicios y juicios morales. Desde entonces, la CNV ha sido un motor en mi camino hacia el crecimiento personal, liberándome de hábitos opresivos internalizados y cultivando relaciones más profundas y satisfactorias con los demás.
Durante los últimos diecisiete años, he encontrado formas creativas de compartir mi pasión por la Comunicación No Violenta (CNV) y el diálogo restaurativo. Desde mi estancia en un centro de retiros en las montañas Catskill hasta mi trabajo actual como trabajadora social y terapeuta, me he dedicado a ofrecer facilitación y acompañamiento basados en la CNV a grupos e individuos que buscan una mayor colaboración, eficacia y conexión. Mi trabajo se materializa en procesos de mediación, círculos de diálogo, círculos restaurativos, talleres participativos y terapia/coaching individual.