La escucha empática como recurso para enriquecer la vida
Una perspectiva funcional sistémica
Vivimos en una era de creciente conflicto, polarización y discursos de guerra, con discursos antagónicos presentes en el debate político y público, así como en los medios de comunicación a diario. Como lingüistas, hemos dedicado tiempo a analizar cómo llegamos a esta situación, por ejemplo, mediante la descripción del lenguaje del terrorismo (Etaywe, 2022), el discurso político (Li, Lui y Fung, 2020) y el periodismo (Thomson y White, 2008). Sabemos cómo estos discursos construyen significados de alienación y alteridad. Pero ¿cómo podemos salir de esta situación? ¿Cómo podemos ofrecer «una perspectiva complementaria del lenguaje y la semiosis que sirva para hacer del mundo un lugar mejor» (Martin, 2004:179)?
Con este fin, utilizo el análisis del discurso positivo (ADP) para identificar, describir y difundir el discurso positivo como medio de
acción social positiva, «orientada al progreso hacia un mundo mejor» (Hughes 2018). Deseo impulsar una transformación del discurso público, pasando de la alienación a la reciprocidad enriquecedora; hablar y escuchar con la intención de conectar mediante un lenguaje que facilite la conexión y la comprensión interpersonal. Cuanto más nos humanizamos, mayor es la probabilidad de actuar con compasión para aliviar el sufrimiento en lugar de crearlo (Bandura 2016:38). El proceso de humanización incluye la empatía. Un oyente empático eficaz puede ayudar a quien habla a superar el dolor y alcanzar un estado de autorregulación e identificación de necesidades. Una vez identificadas las necesidades, es posible elaborar estrategias para satisfacerlas.
Como lingüistas, podemos utilizar nuestras habilidades analíticas para describir el lenguaje de la armonía, la compasión y el empoderamiento. A modo de ejemplo, este trabajo presentará
un tipo de escucha que ofrece empatía, partiendo de la premisa de que las personas suelen necesitar empatía antes de poder aprender,
contribuir o considerar otra opinión. Este tipo de escucha empática es un pilar fundamental del marco de comunicación Comunicación Noviolenta (Rosenberg 2015:94). Este pilar se describirá utilizando el Potencial de Estructura Genérica de Hasan (Hasan 1996), prestando atención a la variación semántica y a las características semánticas y lexicogramaticales obligatorias y opcionales. De este modo, este trabajo ilustrará cuatro estrategias empleadas por una persona empática para apoyar a alguien que sufre. Utilizando la teoría de la evaluación (Martin y White, 2005), ilustraré cómo la traducción que realiza un empático, desde actitudes negativas institucionalizadas e incongruentes de juicios y apreciaciones a sentimientos congruentes (Martin y White, 2005:45), contribuye a que el hablante sea escuchado y visto. Esta traducción permite que el hablante pase de estar "perdido en la historia del juicio" a la identificación de sentimientos y, en última instancia, de necesidades. Cuando las necesidades no se satisfacen, esto provoca excitación emocional, desregulación y dolor. El oyente empático desempeña un papel vital en la transmutación del dolor del hablante en acción. Esta transmutación se realiza, en parte, mediante elecciones en la progresión temática (Daneš, 1974) y la organización de la información dada y nueva (Halliday, 1994:308). El artículo mostrará cómo las elecciones lingüísticas pueden reformular significados alienantes en
significados de conexión, compasión y comprensión.
Si sabemos qué decisiones logran este tipo de cambio, podemos enseñarlo, modelarlo, compartirlo y contribuir significativamente a hacer del mundo un lugar más seguro, armonioso y compasivo. ¡Qué posición privilegiada ocupamos, como lingüistas, en este momento histórico!.